La infidelidad es para nosotras una muerte temporal. Los más felices recuerdos se visten de luto y nuestra personalidad, confianza e independencia se van directo al tacho de basura por unos cuantos meses.
A veces, en las noches, revolvemos memorias solo por masoquistas. Queremos demostrarnos empíricamente lo taradas que fuimos.
Ya sabemos que a partir del “descubrimiento” nos espera una larga y ardua guerra fría sea cual fuere el camino que tomemos.Si el camino tomado es el perdón, comienza un círculo vicioso que nunca termina hasta que termina. La mujer que perdona se convierte en la envidia de Sherlock Holmes. Si engañaste querido, ella NUNCA te va a creer NADA, lo averiguará TODO.
Elemental, querido hombre, elemental.
Si antes te llamaba tres veces por día, ahora lo hará 30.Si antes te hacía problemas con las salidas de tus amigos, ahora lo hará con cualquier tipo de salida.
No importa si querés comprar chicles, ella intuye que esa puede ser una excusa para verte por dos minutos con “la otra” o con cualquier otra.
La mujer perdona pero no olvida. No quiere pasar la misma situación dos veces.
Y sabe que si perdona una segunda vez, lo hará una tercera, cuarta, quinta y se condenará a una vida de relucientes cuernos que solo le traerá insatisfacción. Por eso se cuida de convertirse en una víctima eterna, aunque indefectiblemente algunas terminan en ese pozo sin salida.
Ahora si el camino tomado es el perdón pero con revancha personal incorporada, por un corto plazo, la mujer recupera en forma ilusoria una independencia y una personalidad nunca antes vista, fortalecida por las concesiones del pecador arrepentido.
Este parece ser el mejor camino para una cornuda. Tener toda la atención de la persona que se ama y sentirse libre porque él está en pecado y ahora es él quién debe llevar el peso de la relación. Sin embargo, esta simulación de “cambio” toma un giro de 360º una vez que la mujer se reúne en un grupo de amigas o con su madre. Y entonces, el papel de superada se acaba bruscamente cuando el jurado femenino la condena a un lugar de culpas.
El peor (e irónicamente a veces el mejor camino) es el de la ruptura. Descubrir el engaño es solo el inicio de un tortuoso camino que si o si hay que atravesarlo: quedar de nuevo sola, con el corazón herido y desconfiando de cualquier gesto amable que venga del sexo opuesto.Por más que quiera distraerse con un nuevo look, nuevo cuerpo, nueva ropa, nuevos cursos, nueva profesión, nuevo estilo, nuevos intereses sencillamente no podrá hacerlo.
La OTRA
Más allá de las interminables interrogantes, hay un tema que no puede salir de la cabeza de una mujer.Una clara obsesión: LA OTRA.
Muchas se ven tentadas a conocer todo sobre ese objeto de afecto momentáneo, ese lapsus que provocó el terrible estallido en la pareja.
A LA OTRA se la analiza, se la desglosa, para descubrir cual fue la fórmula de tal envenenamiento. Es un tema tan profundo de lo que cualquiera pueda imaginar porque infiere en todo sentido en la vida de la mujer engañada. Es un espejo engañoso en donde la víctima se trata de ver para imitar y convertirse absurdamente en ese reflejo.
Pero sería injusto para LA OTRA dedicarle solo unos párrafos. Se merece un tomo de psicología entero. Casi, casi podría decir que es un tema que solo el mundo femenino puede conocer de cerca. Y bien se sabe, es algo que absolutamente todas las mujeres deseamos solo saber de lejos.
Nada es general
Hay tantas reacciones (femeninas) ante el engaño como mujeres en el mundo.Algunas lo toman como algo natural en el hombre, otras prefieren ignorar esa situación para seguir virtualmente viviendo una vida feliz, otras se desesperan, algunas lo toman con humor, otras lo usan como artífice de sus propios emprendimientos, otras descreen de cualquier espécimen del género masculino, otras se ponen preciosas, otras se tiran a una cama y así, miles de ejemplos más.
Por ley particular, cada una tiene su mambo y su repertorio de voces y máscaras para enfrentar esa situación.
Por ley general, nadie desea llegar a ese “día”.
Todo es particular
Una amiga de una prima de una conocida de mi vecina que no tiene nada que ver conmigo ;) sentenció una vez en un almuerzo familiar que ella podría perdonar una infidelidad con la única condición de ser la primera en enterarse. Pero la primera.
Es que además de tener el corazón roto, todos sabían por anticipado que Él la engañaba.
Así que mientras contaba con ojos de princesa enamorada cada cosa que hacía o decía su amado, el otro estaba con una rubia infernal en el cine, en el hotel o en su casa.
Algunos que escuchaban sus sonetos de amor no sabían como decirle que era una total idiota. Otros disfrutaban de su ceguera.
Además, del dolor de saber que su amor la engañaba , obtuvó un bonus track al descubrir que tenía unos amigos cobardes y de mierda.
CuasiLeyes
Si una mujer perdona pasa automáticamente a ser catalogada como una idiota.
Si una mujer no perdona, pasa a ser soltera. Y a veces, eso es peor que ser cornuda.
- El título de este post """casualmente""" es el nombre de una de las obras de este genial escritor-
3 comentarios:
Coincido, estimada, coincido....
El remate: brillante, como siempre.
Definitivamente, soy partidaria de la ruptura post engaño. Por más crudo que parezca, hay resentimientos que siempre van a saltar a la luz en los peores momentos y eso, tarde o temprano, perjudica a la persona más que el engaño mismo.
Ta medio confuso lo que digo. No toy muy inspirada. Je, je...
Bueno. Paso a saludar, como siempre, brillante post.
Besos!!
jajaja! que la amiga de una prima de una conocida de tu vecina que no tiene nada que ver con vos, se olvide de ser la primera en enterarse! mas si fue con una rubia infernal!!!
si lo se...
somos una cagada, pero somos adorables :P
Aunque no puedo concebir el concepto de engaño sin infelicidad... no hablo de la obvio infelicidad posterior (tanto de la mujer por ser engañada como del hombre por ser descubierto) si no de una infelicidad anterior y constante... escondida e ignorada... La de la insatisfacción del hombre y la de la mala elección de la mujer. Posiblemente la traición fue lo peor de su relacion pero lo mejor que les pudo pasar en sus vidas :S
aprendan a elegir ¬¬
Luli: Así es. Si pequeñas cosas como "Preferiste quedarte a ver un partido en donde encima perdió River, en vez de...", aparece en cualquier tonta discusión, imaginate un engaño.
No sirve para bajar como archivo en una pelea.
Diego: Tenés razón. Generalmente, la infidelidad es el producto de un malestar. Pero hay personas que engañan solo por costumbre o por graduarse de Licenciados en Piratería.
A veces la infidelidad se torna en un código social, que lamento informarte tiene más popularidad en el ámbito masculino juvenil.
¿Cuál sería el grado de culpa del engañado?¿ Se justifica lo que haga la víctima de esta situación?.
Me lo pregunto y se los pregunto a uds.
( Los que escuchan cadena 3 entenderán el mal pseudochiste...:P)
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